
Es una frase que me repito a mí misma últimamente con bastante frecuencia. Es más un ejercicio interno que otra cosa. Cuando nos convertimos en madres, generalmente, surge de nosotras un lado controlador e inesperado. Porque si, puede que en tu vida seas de esas personas a las que le gusta tener todo atado, a las que no se le escapada nada, a las que les gusta dominar las situaciones… Pero lo de ser madre es otro nivel. Sigue leyendo




Ha sido uno de los regalos que más me han ilusionado desde que nació Marta. Una estrella, su propia estrella: Miss Marta, en la constelación de la Osa Mayor. Con su certificado y todo. La fecha es 12 de agosto de 2018 porque es un regalo por su segundo cumpleaños.