Nuestro viaje por Italia

No quería dejar pasar más tiempo para publicar este post porque me ha sorprendido la cantidad de personas que me habéis escrito para decirme que ya tenéis vuestros billetes a Bolonia y vais a seguir nuestros pasos. De verdad que es un chute de energía saber que nuestros viajes os inspiran porque preparar todo el contenido (en formato stories, posts, en vídeos, en el blog…) requiere bastante tiempo y es genial ver que os aporta tantas ideas! Así aquí estoy para contaros todos los detalles de nuestro viaje por Italia.

Escogimos Bolonia porque es un destino bastante económico. Los billetes nos costaron 14.99€ cada trayecto (luego sumamos las maletas, que nosotros siempre facturamos dos grandes en lugar de varias de mano) y las tasas de Carla (25€ por trayecto). No situábamos muy bien Bolonia pero vimos enseguida que estaba bien comunicada con otras ciudades italianas asi que no lo pensamos demasiado. Visitar Italia en otoño es un acierto asegurado, es nuestra tercera vez y además de estar todo precioso, de tener una buena temperatura, no está masificado. Una opción muy válida es alquilar un coche para poder visitar más lugares (lo hicimos así las veces que fuimos por la Toscana) pero Carla todavía no aguanta muy bien el coche así que esta opción -de momento para nosotros- estaba descartada. Sin embargo, como os decía, hay muy buena comunicación en tren desde Bolonia a distintas ciudades, por lo que decidimos visitar Florencia y Venecia.

Me habéis consultado bastante si compramos los billetes allí o antes. Los compré online previamente, desde España (una semana antes más o menos) porque no me fiaba de que hubiesen plazas en los horarios que más nos encajaban a nosotros (y tampoco sabía si los aforos eran reducidos por las medidas covid). Compré los billetes en ESTA web y me costaron aproximadamente 100€ cada ciudad los 5 (Carla y Eric no pagaban creo recordar).

En cuanto al alojamiento, alquilamos un aribnb (os dejo link AQUÍ) frente a la estación de tren porque nos pareció la opción más cómoda, y fue todo un acierto. La casa estaba justo enfrente la estación, lo cual fue muy práctico al llegar del aeropuerto y para los días que hacíamos excursiones, no tener que pegarnos el madrugón. Dando un paseo llegabas al centro de la ciudad en 15-20 minutos y estaba situada dentro de una galería comercial, con supermercado cerca, pizzerías, etc. La casa tenía una habitación con cama de matrimonio, un sofá cama, cocina, baño, lavadora… Muy recomendable.

Llegamos a Bolonia y desde el aeropuerto cogimos un tren que en dos paradas nos dejó en la estación central. Los billetes se compran en el Carrefour express que hay en el área de llegadas del aeropuerto (compras ida y vuelta, creo que pagan los peques a partir de 4 años).

Como el primer día llegamos a media tarde, compramos algunas cosas, nos instalamos y bajamos paseando hasta el centro de la ciudad por Via de l’Independeza. Es una calle muy comercial y principal, y enseguida os daréis cuenta del encanto que tiene Bolonia, catalogada como la ciudad de los soportales. Llegamos paseando hasta Piazza Maggiore y disfrutamos del ambiente.

Al día siguiente nos levantamos para disfrutar de la ciudad el día completo. Decidimos hacer la ruta de los 7 secretos, que es una forma muy chula de recorrer Bolonia y a los peques les encanta: tendréis que encontrar la Finistrella, las 3 flechas, los atributos de Neptuno, el arco de los susurros, cannabis medieval, el sol por un agujero y la cara del diablo (esta última fue la favorita de los peques). Recorrimos el centro de la ciudad (las dos torres, Piazza Maggiore…) y visitamos la tienda de Lego. Por la tarde subimos hasta San Luca en tren y la verdad es que fue todo un acierto. Se puede subir andando pero es poco recomendable con peques (y el tren rojo es una experiencia muy guay).

El segundo día visitamos Venecia. Fuimos en tren desde Bolonia (una hora y media de trayecto aproximadamente) y asomarte desde la estación a la ciudad es increíble. Pones un pie fuera y ya ves los canales, sorprende mucho. Optamos por pasear sin prisa y sin destino fijo (llevábamos un carro y no es especialmente cómodo con todas las escaleras), íbamos parando en los canales, dimos un paseo en góndola (80€ para 5 personas media hora), llegamos hasta Ponte di Rialto y hasta la Plaza San Marcos… Compramos pasta de colores y comimos en un restaurante con una terracita con mucho encanto una lasaña espectacular: Beppino. También probamos mini cannoli y compramos unas máscaras venecianas.

El tercer día optamos por quedarnos de nuevo en Bolonia y el primer plan fue desayunar en un sitio que me recomendasteis y que fue un acierto total. Es un espacio abierto para coworking y muy family friendly, los peques estuvieron jugando un buen rato mientras disfrutamos de un brunch de escándalo. Se llama ZOO. Continuamos andando hasta el archiginnasio di Bolonia para visitar el teatro anatómico, muy interesante! La pena es que la biblioteca estaba cerrada, aunque con estas dos fieras no es tan fácil visitar espacios tan cerrados! Visitamos la librería per ragazzi giannino Stoppani que está justo en Piazza Maggiore y compramos un cuento con popup de Florencia, ciudad que visitaríamos al día siguiente. También hicimos una parada en la tienda Disney y volvimos a casa a comer. Por la tarde decidimos buscar un parque chulo para merendar: Giardino della Montagnola. Tiene columpios, cafetería y está muy bonito en otoño. Cenamos en Fra diavolo una pizza de masa negra riquísima.

El cuarto día nos esperaba una de nuestras ciudades favoritas: Florencia. La última vez que estuvimos Marta tenía 3 meses y estábamos deseando volver. Llegamos en tren (media hora de trayecto). Visitamos un montón de cosas: el Duomo, Battistero, Piazza de la Signoria, Ponte Vecchio, Galleria delle Uffizi, Piazza Santa Croce… Florencia es tan preciosa! Comimos en un sitio muy típico sin saberlo! All’Antico Vinaio, son unos locales con bocadillos de pan de focaccia riquísimos! Los compras para llevar, suele haber bastante cola pero va rápido y la verdad es que merece la pena. Después tomamos café con nuestra amiga Joana antes de coger el tren de vuelta a Bolonia.

El último día decidimos dar un último paseo por la ciudad, realizar unas compras y nos despedimos de Italia hasta la próxima.

Importante que tengáis en cuenta las medidas de cada país antes de viajar. En nuestro caso, teníamos la pauta completa que se convirtió en nuestra “Green pass” y nos la pedían en cada restaurante, tren… Los peques no tuvieron que hacerse pcr porque, si no me equivoco, es obligatoria a partir de los 6 años. Pero revisad todas las medidas porque cambian con bastante frecuencia. Para entrar en Italia tuvimos que rellenar un formulario (os dejo link AQUÍ) y para entrar en España otro (os dejo link AQUÍ). En ambos casos se genera un código QR por pasajero. Podéis llevarlos impresos o en el móvil (yo siempre los llevo de ambas formas por si se me apaga la batería del móvil).

Y creo que está todo! Es un post bastante largo pero no quería dejarme nada, cualquier duda podéis consultarme en Instagram!

4 comentarios en “Nuestro viaje por Italia

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