
Tenía pendiente este post desde hace meses. Después de la llegada de Marta me di cuenta de cuantas cosas fueron prescindibles y de las que, por el contrario, me resultaron básicas. Cosas que compré o me regalaron, en las que me empeñé y nunca usé. Y aquellas que me salvaron la vida. No voy a hablaros sólo de cosas de recién nacido, sino más bien en general. Sigue leyendo

